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Categoría: Últimas Noticias
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26- Mariquita Ojeda, conocida también por Mariquita Cuba, tenía una tienda en la casa que hoy es de familia Martinito Afonso de su hijo Antonio, herencia dejada a su sobrino Juan Martín Ramírez, la tienda tenía un caja de lata traída de Cuba, la cual al abrirla sonaba una campanilla, esta caja utilizada para el dinero.

Mariquita tenía un perro llamado Catorce, conocí tres hijos, Manuel que tenía una tienda en Guanarteme en el cruce, Antonio y José, estos dos albañiles, José fue mayordomo de Don José de la Roche y Don Nicolás.   

27- Marianito el del carro, un día se riscó cuando venía bajando por el camino a Tenoya a la altura del estanque de la Hoya, antes cuando la carretera era de tierra, había una acequia entre el camino y la pared del estanque y una mula se le cayó en la acequia. Este hombre dejaba los animales debajo de la casa, bajando por el callejón que se conoce hoy por el de Ramón Medina. 

28- Ramón Medina construyó su casa, tuvo una tienda de muebles en Las Palmas y se conoce por Ramón el de Manuel Pablo, por Ramón el del ron Artemi y en esta casa tenía en el sótano un salón de bailes de discoteca, por los años ochenta  y el bar a ras del camino. Ramón tenía un coche descapotable marca Triums, con emblemas publicitarias alusivos a ron Artemi, siendo distribuidor, este coche azul claro recorría toda la isla y siempre estaba preparado para las fiesta del pueblo y reyes.

29-  Molina, era de la Isleta, trabajaba en el muelle y  se casó aquí en Tenoya, la suegra controlaba el pilar, cuando quitaron a Jesucito el guardia, barría parte del   pueblo y reponía los bombillos fundidos de las pocas luces que había en la época, luego paso a la hija, ésta era la esposa de Molina, yo recuerdo verlo con la escalera y a veces enfadado porque le tiraban piedras a los bombillos

Molina fue un gran personaje, siempre vinculado y destacado por su pasión, el fútbol, hacía las famosas y tradicionales excursiones, traía gente de la Isleta que se unían a ésta. Yo llegué a verlas salir en aquellos coches de hora con la baca en el techo cargada de cestas tapadas con sábanas que servían de mantel, comían bajo las sombras de los árboles, recuerdo un día cuando estábamos comiendo, que mi madre llevo una lata de sardinas enantes, así las conocíamos (sardinas en aceite) cuando la abrimos estaban mal dando un fuerte olor, yo le di un patada como niño, y las gente ahuyentada por el mal olor, esto fue en la Lechucilla de San Mateo, mi madre enfadada decía, las compré en la tienda de Juan Goyes y Eusebito, casada con Catalinita, venidos de Cuba, al siguiente día reclamó y le dijo no se enfade yo le doy otra pero no me haga mala publicidad.

El famoso Molina estaba relacionado con todas las Sociedades de la Isla, le hacían el recibimiento, siempre coordinados por los encargados y responsables del coche, estos tenían un brazalete y una gorra de Ron Guajiro de la Cocal, también distribuían viseras de cartón con el logotipo y publicidad de la marca, recuerdo que tenía siempre ron e invitaba, cuando las fiesta de Tenoya él era un gran promotor, siempre su casa estaba dispuesta para cualquier necesidad, también recuerdo cuando hacían las piñatas, el llenaba la talla de agua.

En la Sociedad de Tenoya Molina era el relaciones públicas subía al escenario en las ocasiones y motivos que surgiera, dando la bienvenida y representando al Pueblo.  

Hay muchas anécdotas, una vez cuando venía la excursión por la carretera de Cardones, Tino Hernández con otros le prendieron fuego y Molina enfadado y molesto porque los fuegos estaban preparados para cuando llegaran a Tenoya. 

De Molina hay que hablar mucho, para no olvidarlo, es para llamarle el alcalde del Pueblo.

30- Tonono el Blanco hijo del viejo blanco, su padre se mató bajando el Rodadero, escaleras que van desde el Lomito Chico al camino de Tenoya, (El Rodadero) Tonono trabajaba por último en las fincas de Don Sixto Henríquez, en Tamaraceite, no hablaba muy bien, solo lo entendían los que estaban con él, Benito el Monguis era su traductor, vivía en la bajada La Milagrena, donde tiene Laureano Lezcano la casa. Era de baja estatura y un poquito gordo.