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Categoría: Últimas Noticias
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Las fiestas Patronales de Nuestra Señora de la Encarnación, que yo recuerde y vividas por mí, han cambiado a través de los años, recuerdo cuando estábamos en la escuela, todos los niños y niñas nos preparábamos para los actos infantiles y juveniles, aunque las fiestas eran para disfrutarlas todos.

En mis tiempos todos los actos eran en los alrededores de la Ermita y los paseos se prolongaban hasta la tienda de Pepito Castellano hoy de su hijo Ignacio, aunque muchos llegaban hasta la placeta.

En la misma Plaza y junto al garaje se instalaba el arco, con gran contenido agrícola, con productos de las fincas de Tenoya, allí se colgaban los mejores racimos, en torno al resto las atracciones se dispersaban en los sitios mas idóneos, desde los cochitos, los caballitos, la ruleta, las ventas de sopladeras, los helados, las frutas rebosadas de azúcar, los chocos, los fotógrafos, las caseta de tiros, las tómbolas, e incluso llegó la moda de las tómbolas parroquiales, en resumidas cuentas, se enramaban y embanderaban las calles, también se hacían ventorrillos y las tiendas hacían su agosto en esta época.

Los juegos infantiles, las carreras de cintas que se iniciaron con bicicletas, luego de motos y también se celebró en varias ocasiones la gincana automovilística, y  lo que nunca faltaba en las fiestas eran las bandas de música que alegraban el paseo y donde la gente formaban un corro.

Desde ese rincón junto a la sacristía salían de vez en cuando el agua bendita, las botellas de ron para los músicos. Y se instalaron altavoces para dedicar canciones.

Molina era un personaje popular y colaborador de los eventos, él era un representante en Tenoya de ron Guajiro, su casa estaba a disposición de las fiestas, recuerdo de aquella azotea que le servía de palco de ser una persona que sin él, las fiestas notaron su ausencia.

Como les comento, los paseos era la atracción mas interesante para los jóvenes que venían a enamorar de todos los pueblos de las cercanías, en aquella época caminando, muchos de ellos se casaron en Tenoya.

Las fiestas las hacía el Pueblo y sus organizadores eran gente mayor, pues formaban parte de la comisión de fiestas por hombres, era un prestigio, en principio en aquellos no existían los pregones, solo el famoso personaje de Caña Dulce.

Loren, quien nos dejó este año, era una artífice formando sus comedias celebradas en  sociedades, en las que presentó obras de Juan Almeida,  hoy le ha seguido su sobrina Carmensa, que estoy seguro estará apenada por no haber fiestas populares.

Dentro de las fiestas y a través de los años, se han incorporado nuevos eventos, con es la bajada de la Rama, las Escalas en Hifi, el acto fin de fiestas etc. pero también se han perdido las excursiones en ocasiones del fin de fiestas.

Este comentario que les hago es para que ustedes añadan y corrijan y se animen a formar una comisión, que estoy seguro que las salientes con su experiencia colaboran.

Las fiestas religiosas, en todos sus actos concurrían los vecinos, las funciones solemnes y la procesión, como he dicho han sido muy participativas, también ha cambiando en su recorrido, antes no subía el Lomo la Viuda, ni pasaba por la calle Acequia.

Desde aquí felicito a todos los que han formado las Comisiones de Fiestas, este año al parecer sabemos y lamentamos que por falta de colaboración sea este año para la historia un año de lamentos.

Dentro del Distrito, formado por los tres Pueblos, ya los vecinos de Tamaraceite llevan unos años sin fiestas, por lo que vamos camino en la desaparición, solo se celebra las fiestas de San Lorenzo por ser institucionales.