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A nivel particular, dos vecinos de Tenoya, Jennifer y Domingo Guerra, hermanos para más señas se embarcaron en la pequeña cruzada de promover la restauración de la Ermita de Tenoya.

Esta pequeña joya patrimonial, enclavada en el casco antiguo de Tenoya, rodeada por una pequeña plaza, quedó relegada en un segundo plano cuando se construyó un gran templo parroquial en otro enclave de la misma localidad. Quedó pues cerrada, y sólo se utilizaba a efectos de algún acto eclesiástico y sobre todo para su uso ante cualquier eventualidad durante las fiestas del barrio, que se celebran en agosto.

En su interior nos encontrábamos con un recinto oscuro, en el que sólo surgía un suave halo de luz a través de dos ventanas de su lateral, que nos permitía vislumbrar unos cuantos bancos y un par de santos que nos agradecían la visita. Quedaba además un púlpito de madera policromada, que se conserva en su interior milagrosamente, pues casi toda la madera estaba atacada por la carcoma, también la humedad había hecho su trabajo extendiéndose por paredes y suelos.

Se encontraba pues desangelada. Dos personas empezaron a moverse para ver que conseguían, sin medios ni recursos. Contamos la historia y las condiciones en que se encontraba este templo allá donde nos dejaron, y tras humildes publicaciones aquí o allá, salió un pequeño recuadrito haciéndose eco de la denuncia en el dominical de Canarias 7, allá por abril de 2005. Las autoridades competentes, tras mucho insistir, empezaron a moverse.

Actualmente la ermita se encuentra en la recta final de su restauración, que lleva a cabo el Cabildo de Gran Canaria. El camino fue arduo y difícil, con las críticas y sornas de muchos y con el apoyo de muy pocos pero seguimos adelante hasta alcanzar nuestra meta y lo conseguimos.

Relato hoy nuestra historia para instarles a que denuncien cualquier situación, sea cual sea. Por una voz que se alce en cada barrio y que esté dispuesta a alcanzar su meta sin cejar en su empeño, haremos pueblo y conseguiremos, grano a grano, cambiar nuestra realidad.

Jennifer y Domingo Guerra

Denuncia en Canarias7

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